miércoles

Hay actividades o profesiones que parecen exigir una cierta imagen a quienes pertenecen a ellas, y quienes se salen de esa imagen son juzgados y considerados menos profesionales por ellos. Uno de esos mundos es el toreo, que siempre me ha parecido cerrado y machista.

Cuando Cayetano Rivera tuvo sus coqueteos con la moda, como imagen de fragancia de Loewe y modelar para Armani, fue tachado de modelo, más que torero. En realidad su carrera no duró mucho que digamos, pero ya está claro que mezclarse en el frívolo mundo de la moda no es bien visto.

Sin embargo hay un torero que se mezcla sin pudor en el mundo de la moda, de las campañas y editoriales, viste de forma moderna y hasta arriesgada, todo ello sin dejar los ruedos. Se trata de Jose Mari Manzanares.

Hijo de torero y nieto de banderillero, supongo que no tuvo muchas dudas de a qué dedicarse. Sin embargo sus facciones y porte de galán le han valido la atención de diseñadores y fotógrafos.

En una ocasión anterior lo mencioné, como portada de la revista Vogue L`Uomo, fotografiado por Bruce Weber. Una fotografías que me gustaron mucho la verdad, que parecía casi una oda al traje de luces y al cuerpo.

Después un editorial V Man, con prendas de Givenchy, demostró que no le pone pegas a la ropa, atreviéndose a lucir una falda. Tras la lente estaba Jean-Baptiste Mondino y el número fue coordinado Carine Roitfeld, quien fue la que lo eligió. Ricardo Tisci quedó fascinado con Manzanares y hasta lo sentó en el front-row del  desfile de Givenchy, Otoño/Invierno, 2012-2013.


El año apareció en la portada de Vanity Fair España, con fotografías que mezclaban prendas de moda, con un entorno lleno de elementos taurinos. Obviamente fue una portada polémica, porque el mundo de los toros levanta pasiones encontradas, entre quienes condenan y defienden la práctica.



Ya no es un desconocido del mundo Vogue, aunque sea Vogue España, porque colaboró en el número especial de homenaje a Mario Testino. En una de las fotografías aparece al lado de la mismísima Kate Moss, a quien le tapa su desnudez con su capote.


Sin embargo ahora ya no sólo se limita a editoriales, sino que entra de lleno en las campañas de la mano de Givenchy. Sin duda se puede considerar un bautizo de fuego, compartir campaña con figuras como Mariacarla Boscono, Kate Moss, Marina Abramovic y Jared Buckhiester.


La campaña Primavera-Verano 2013 está llena de referencias a la iconografía religiosa de la Italia renacentista, todo con el lente de Mert Alas & Marcus Piggott y el styling de Carine Roitfeld.


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